Un llamado por la Justicia Climática y la Casa Común. Conversión Ecológica, transformación y resistencia a las falsas soluciones. - Plataforma Ecosocial Laudato Si Málaga

Noticias

sábado, 15 de noviembre de 2025

+

Un llamado por la Justicia Climática y la Casa Común. Conversión Ecológica, transformación y resistencia a las falsas soluciones.

Las iglesias del Sur global realizan en la COP 30 una llamada profética de conversión radical ante la crisis ecosocial.

Con el título arriba indicado, los cardenales presidentes de las conferencias episcopales del Sur global (América Latina y Caribe, África y Asia) presentaron el 13 de noviembre, en la zona azul de la Cumbre del Clima, el informe publicado en junio (como preparación a la COP30), que pretende ser una llamada profética a una conversión radical, tanto personal como estructural en favor de la Casa Común. El documento pretendo ir a la raíz de la compleja crisis ecosocial que vivimos, desmontando las falsas soluciones que el sistema pretende imponer, y planteando propuestas que impliquen una cambio de rumbo en la dirección correcta.

Con espíritu de unidad y esperanza, los líderes religiosos destacaron el clamor de la iglesia junto a los pueblos más perjudicados por la crisis climática, llamando a la conversión ecológica y a la solidaridad global. Al final del acto, entregaron a Gustavo Mañez, jefe del gabinete del secretariado de la ONU sobre el cambio climático, el citado documento.

Las iglesias del sur global lanzaron un mensaje contundente al mundo aprovechando la COP30,  exigiendo una acción transformadora basada en la dignidad humana, el bien común y la justicia internacional, y alertando del carácter sistémico y global de la crisis que padecemos.


El texto critica con vehemencia tres falsas soluciones a la crisis sistémica:

1) El capitalismo verde y la financiarización de la naturaleza:

El documento considera inaceptable la lógica de transformar bienes vitales (bosques, selvas, ríos, clima…) en activos negociables, como créditos de carbono y mecanismos de compensación, que transfieren el peso de la reducción de emisiones a quien menos ha contaminado.

2) Tecnocracia y Extractivismo:

El texto condena la minería intensiva (especialmente de materiales críticos) en pro de una falsa transición energética que devasta territorios y sacrifica comunidades del Sur global. La economía verde es vista como una visión moderna del capitalismo focalizada en el máximo beneficio.

3) Monocultura energética:

Los megaproyectos (como plantas hidroeléctricas, eólicas o solares) impuestos sin consultar a las poblaciones locales son criticados por concentrar el poder económico y destruir los ecosistemas.

El documento, además, destaca que el cambio climático agrava las desigualdades, que afectan de manera desproporcionada a mujeres, niñas y poblaciones empobrecidas, y exige el reconocimiento de la deuda ecológica y moral del Norte global. Como respuesta a la crisis, las iglesias proponen una transformación estructural guiada por la perspectiva de la ecología integral y la sobriedad feliz, inspirada tanto en la encíclica Laudato si’como en el “Buen Vivir” indígena.


Teniendo esto en cuenta, el documento plantea una serie de propuestas, en clave de conversión ecológica y resistencia: 

1) Implementación urgente del Acuerdo de París:

Se exige que los estados presenten NDC (Contribuciones Nacionalmente Determinadas) ambiciosas y compatibles con la meta del aumento de +1,5°C, con una temporalización definida y verificable.

2) Justicia Climática y Financiación:

Se apremia a que las naciones ricas paguen su deuda, proveyendo financiación climática justa, accesible y eficaz para la reparación de pérdidas y daños, sin generar nuevas deudas para el Sur global. Una financiación que debe ser directa, sin intermediarios y priorizando iniciativas lideradas por mujeres.

3) Transformación del Sistema Económico:

El documento plantea como imprescindible el abandono del paradigma del crecimiento ilimitado. Frente a ello, propone un modelo económico regenerativo y distributivo, focalizado en el bien común, la solidaridad y el respeto a los límites planetarios, incluyendo metas de decrecimiento del consumo excesivo.

4) Defensa Territorial y Derechos Humanos:

Se propone como imperativo proteger los territorios ancestrales de los pueblos indígenas, tradicionales y pequeños campesinos, reconociendo la agricultura familiar como un pilar de seguridad alimentaria. El texto insiste en que las políticas climáticas deben estar ancladas en los derechos humanos, dando especial atención a las mujeres, a las comunidades vulnerables y a los migrantes climáticos.

5) Gobernanza Participativa:

Se exigen mecanismos de gobernanza climática con la participación activa y vinculante de las comunidades, la sociedad y las organizaciones civiles de naturaleza participativa.

De este modo, las iglesias reafirman su misión profética, buscando construir una “coalición histórica” entre el Norte y el Sur Global, basada en la ética y en la justicia, y así garantizar un futuro sostenible para todas las formas de vida. El mensaje está dirigido a los líderes políticos, a la iglesia y a todas las personas, apelando a una conversión ecológica profunda que vaya mucho  más allá de meros ajustes técnicos y financieros.

El documento, basado en una amplia y actualizada bibliografía, parte de la insuficiencia de las soluciones actuales. Por ejemplo, se insiste en que la meta financiera anual de trescientos mil millones de dólares es conservadora, y no llega a los quinientos mil millones necesarios para las medidas de adaptación. La deuda climática del Norte global, enriquecido históricamente a costa del Sur global, alcanzará los ciento noventa y dos billones de dólares en 2050. Esta falta de justicia restaurativa empuja a las comunidades vulnerables a su endeudamiento.

En relación a los caminos para la conversión ecológica, la sobriedad feliz, alineada con el bien vivir indígena, pretende limitar el consumo excesivo a favor de una vida más plena e integrada con propuestas tales como la sobriedad como respuesta al consumismo, una educación para la ecología integral, el fortalecimiento de las comunidades locales en sus territorios, el diálogo permanente con la comunidad científica y la promoción de narrativas de esperanza que refuercen el cuidado común intergeneracional.

El documento también denuncia el negacionismo de las élites en el poder, que ignoran la responsabilidad humana en el clima. Las negociaciones en las últimas cumbres del clima se muestran lejanas a los cambios estructurales necesarios, con las NDC (Contribuciones Nacionalmente Determinadas) de los países del norte lejos de lo que exige la situación actual.

El mensaje de los obispos del Sur global concluye con una llamada a la resistencia, al fortalecimiento comunitario y a la esperanza, anunciando la creación del “Observatorio Eclesial sobre Justicia Climática”, cuya misión será la de hacer un seguimiento y denunciar el incumplimiento de los acuerdos globales. Una llamada final al amor y a la unidad para “construir un mundo nuevo donde reine la paz”.



Una versión ampliada de este artículo (en lengua portuguesa) puede encontrarse en: https://cnbbn2.com.br/igreja-do-sul-global-lanca-forte-chamado-por-justica-climatica-na-cop30-denuncia-das-falsas-solucoes-e-apelo-a-transformacao-estrutural/

Para descargar el informe en castellano, pinche aquí: documento en castellano.