Del 1 de septiembre al 4 de octubre, cristianos y cristianas de todo el mundo nos reunimos para celebrar el Tiempo de la Creación. Un periodo ecuménico en el que intensificar nuestra conversión ecológica, uniendo celebración, oración y compromiso por el cuidado de la Casa Común.
Este año lo celebramos bajo el lema “Agua Viva”, y el símbolo de la “inmersión en el Agua Viva”. La visión de Ezequiel nos inspira: «Por donde pase este torrente, todo ser viviente que en él se mueva vivirá» (Ez 47,9).
Como nos recuerda el Reverendo Jerry Pillay, secretario general del Consejo Mundial de las Iglesias, «la visión de Ezequiel sobre el Agua Viva, elegida como tema del Tiempo de la Creación de este año, no es una visión de desesperanza, sino de esperanza para toda la Creación. Incluso el mar Muerto —símbolo de un ecosistema devastado como el que vemos hoy en día— es sanado por el Agua Viva. Esta esperanza profética resuena profundamente con un objetivo clave de la Década Ecuménica de Acción por la Justicia Climática, que en 2026 se centrará temáticamente en el clima y la biodiversidad: inspirar una metanoia ecológica y acciones arraigadas en la fe para la restauración ecológica como parte de nuestra peregrinación común por la justicia, la reconciliación y la unidad».
La imagen de un río que brota del templo, crece, atraviesa tierras áridas, sanea las aguas y hace posible que la vida vuelva a florecer nos invita a no quedarnos en la orilla. Al contrario, nos llama a entrar en esa corriente de esperanza y a participar activamente en la restauración de la Creación.
Unidos en oración y celebración por nuestra Casa Común.
Desde la plataforma ecosocial Laudato si Málaga, nos unimos a la celebración de la Eucaristía por el Cuidado la Creación, que tendrá lugar el viernes 4 de septiembre, a las 8 de la tarde, en la parroquia de San Fernando (El Cónsul). Como indicó el cardenal Czerny durante el acto de presentación de su formulario, “la Misa por el cuidado de la creación nos llama a ser administradores fieles de lo que Dios nos ha confiado, en nuestras decisiones cotidianas y en las políticas públicas, así como en la oración, en el culto y en la forma en que vivimos en el mundo”. Animamos a la comunidad diocesana a participar en la misma, como inicio de las actividades de este mes.
Igualmente, desde la plataforma participaremos en la Oración Ecuménica por el Cuidado de la Creación, que tendrá lugar en el Cementerio Inglés de Málaga el viernes 18 de septiembre a las 7 de la tarde. En ella, las confesiones cristianas presentes en la Costa del Sol nos uniremos en oración con el mismo lema, “Agua Viva”, en un servicio ecuménico en el que los ríos y afluentes que fluyen por nuestra provincia nos ayudarán a recordar la necesidad de cuidar nuestra tierra, sus campos, sus gentes… y, en especial, el agua que posibilita la Vida. Una invitación, en suma, para renovar nuestro compromiso de fe de trabajar unidos por el cuidado de la Casa Común en la realidad concreta de Málaga.
Llamados a colaborar en la restauración de esta Tierra herida.
Mirando a nuestro alrededor, reconocemos los muchos dolores de esta tierra herida, causados por el egoísmo de los seres humanos: contaminación, pérdida de biovidersidad, degradación de ecosistemas naturales y urbanos… Cada vez más comunidades no tienen acceso al agua, o sufren los efectos devastadores del cambio climático, cada vez más visibles: escasez de agua, fenómenos climatológicos extremos, fuegos inextinguibles, olas de calor…
Ante esta realidad, no basta con la oración de petición, es preciso poner manos a la obra en la sanación de nuestra casa común. Como nos recuerda el papa León, “junto con la oración, son necesarias la voluntad y las acciones concretas que hacen perceptible esta “caricia de Dios” sobre el mundo”.
Nuestra propuesta de acción: colaborar a que la vida siga fluyendo en nuestros barrios
Como pequeño o gran gesto para este mes de la Creación, proponemos a personas y comunidades cristianas que elijan un lugar cercano necesitado de cuidado: un jardín, un árbol, una fuente, un arroyo, una zona verde, una calle, cualquier espacio degradado del barrio… y que en él demos tres pasos:
1) Contemplar: visitar el lugar, observarlo con atención y reconocer tanto su belleza como sus heridas.
2) Orar: dedicar allí un momento a dar gracias por el don de la creación y pedir fuerza para protegerla.
3) Actuar: realizar durante el mes un gesto concreto de cuidado o restauración, adecuado al lugar y respetuoso con el entorno.
Cada persona o comunidad puede adaptar el gesto a sus circunstancias. Existen numerosas acciones que podemos llevar a cabo. Invitamos especialmente a sumarnos a iniciativas ya existentes en nuestros barrios: recoger residuos, cuidar árboles o plantas, colaborar con una iniciativa ambiental, informar de una incidencia, sensibilizar al vecindario…
En especial, y en consonancia con el lema de este Tiempo de la Creación, proponemos a nuestras parroquias y comunidades cristianas que elaboren un mapa de Agua Viva, identificando en un mapa del barrio lugares donde la vida necesita ser protegida o restaurada; espacios naturales y comunitarios que ya generan vida y esperanza; y personas, asociaciones o iniciativas que trabajan por el cuidado del entorno. A partir de esta tarea, animamos a que escojan uno de esos lugares y se comprometan en una acción para su mejora o salvaguarda. Algo sencillo y concreto en lo que podamos implicarnos. Además, nos gustaría que compartierais vuestra experiencia con nosotros/as. Podéis hacerlo contactando en el correo electrónico malagalaudatosi@gmail.com, o escribiendo algún comentario en nuestro Instagram @laudatosimlg.
El agua es un símbolo muy potente. Porque el agua es fuente de vida, es signo de esperanza, es derecho para todos y todas. Y una llamada a cuidar nuestra Casa Común. Ojalá este Tiempo de Creación nos ayude a cualificar nuestro compromiso por la Madre Tierra y sus gentes más vulnerabilizadas, y nos anime a seguir viviendo la Ecología Integral como expresión ineludible de nuestro seguimiento de Jesús de Nazaret.


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