Ante el calor extremo de este verano: cuidémonos y cuidemos a los que nos rodean - Plataforma Ecosocial Laudato Si Málaga

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miércoles, 1 de julio de 2026

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Ante el calor extremo de este verano: cuidémonos y cuidemos a los que nos rodean

Acabamos de estrenar julio y ya tenemos aquí la segunda ola de calor del verano. RTVE informaba ayer que ya han muerto en España 108 personas relacionadas con las altas temperaturas. Comentan los expertos en clima que vamos a pasar unos meses muy duros. La predicción es que se batirán numerosos records de temperaturas, tanto en las máximas como en las mínimas. El calor nocturno va a repercutir muy negativamente en la salud de las malagueñas y malagueños que no dispongan de medios para adaptarse a esta situación extrema.



Ante esta emergencia silenciosa, desde la plataforma Laudato si os animamos a actuar. Tanto en prevención como en adaptación. Hagamos lo que esté en nuestra mano. Mejor comunitariamente. Porque el calor mata. Y se ceba principalmente en las personas y colectivos más vulnerables. Como nos decía el papa Francisco, “es indudable que el impacto del cambio climático perjudicará de modo creciente las vidas y las familias de muchas personas” (LD,2).

Recordemos quienes son las personas más sensibles al calor: mayores de 65 años, bebés y niños menores de 5 años, personas obesas, con enfermedades respiratorias y cardíacas, con trastornos mentales o que toman medicamentos diuréticos, hipotensores, antidepresivos o psicótropos. No olvidemos tampoco a las personas que realizan un sobreesfuerzo físico, y a los trabajadores, especialmente los que lo hacen en la calle, y para los que deben cumplirse los protocolos de seguridad en el trabajo adaptados a las olas de calor. Y tengamos en cuenta, por último, que la posibilidad de adaptación al calor también es una cuestión de clase y de status social.



Algunos consejos para adaptarnos y mitigar los efectos del calor este verano:

    1) Adquiramos hábitos sencillos y permanentes durante todo el verano:

    • Mantén la hidratación a lo largo del día: bebe agua con frecuencia aunque no tengas sed. Se recomienda ingerir entre 1,5 y 2 litros diarios, aumentando la cantidad si se realiza actividad física o se permanece al aire libre.

    • Evita bebidas que favorecen la deshidratación: reduce el consumo de alcohol, bebidas energéticas, refrescos muy azucarados y productos con cafeína, ya que favorecen la pérdida de líquidos.

    • Evita salir a la calle en las horas de mayor calor. Si debes salir, busca la sombra siempre que sea posible.

    • Lleva ropa ligera y de colores claros, holgadas y transpirables. Completa la protección con sombrero o gorra y gafas de sol.

    • Usa protección solar: aplica protector solar de factor alto o muy alto, incluso en días nubosos, y renueva la aplicación siguiendo las indicaciones del fabricante.

    • Modera la actividad física: evita realizar ejercicio intenso o trabajos exigentes al aire libre durante las horas centrales del día. Si es imprescindible, realiza pausas frecuentes e hidrátate regularmente.

    • Ingiere comidas ligeras: prioriza frutas, verduras, ensaladas, gazpachos y otros alimentos frescos que ayuden a reponer líquidos y sales minerales perdidos por el sudor.

    • Date duchas cortas si es necesario para refrescarte.

    • Evita generar más calor en casa: reduce el uso de horno, secador, plancha y otros electrodomésticos que eleven la temperatura interior.

    • Nunca dejes personas ni mascotas en vehículos cerrados: la temperatura en el interior de un coche estacionado puede aumentar de forma muy rápida y alcanzar niveles mortales en pocos minutos.


    2) Mantengamos la casa lo más fresca posible:

    • Baja toldos y persianas antes de que comience a dar el sol.

    • Crea corrientes dentro de casa cuando baje la temperatura para que salga el calor y se refresque el interior de la vivienda; 

    • Mueve el aire utilizando ventiladores o aire acondicionado (a una temperatura de 24 ºC, y esto como último recurso complementario, para limitar el consumo energético y su posible impacto sobre el cambio climático. No olvidemos que muchas familias no disponen de aire acondicionado y que éste aumenta la temperatura de las calles entre 0,5º C y 2º C).

    3) A largo plazo y con perspectiva de futuro: podemos mejorar el aislamiento de la vivienda. El doble cristal o cierres herméticos en puertas y ventanas disminuye la entrada de calor y evita que salga el aire fresco. Tener vegetación en terrazas, ventanas o paredes ayuda a aislar y refrescar la vivienda.

    4) Apóyate en tu entorno: actuando en comunidad aumenta nuestra capacidad de adaptarnos y de conseguir que otras personas también se protejan. Habla con tu familia, tus amigas, tus vecinas… con tu asociación de vecinas, tu comunidad parroquial, tu cofradía… para saber qué necesitáis y en qué podéis ayudaros y qué podéis hacer juntas. Infórmate de los servicios que prestan las administraciones en tu entorno (por ejemplo, refugios climáticos como bibliotecas).

    5) Protege a la fauna que convive contigo en tu pueblo o ciudad: para los pájaros, coloca bebederos en zonas que estén a la sombra durante las horas de más calor con recipientes no muy profundos y que no resbalen, como platos de barro. También puedes crear pequeños refugios de sombra en tu balcón o jardín. 

    6) Protege a tus mascotas:

    • Evita paseos en las horas de mayor calor y limitar el ejercicio.

    • Pon agua fresca a su disposición en un lugar de sombra.

    • Dales de comer en las horas de menor calor.

    • Asegúrate de que tengan un espacio de sombra si están en el exterior.

    • Cepilla su pelo con frecuencia.

    • Evita que paseen por superficies calientes como el asfalto.

  • Los animales de pelaje claro, corto o fino son especialmente sensibles al sol y pueden desarrollar quemaduras solares. No los expongas en exceso.





Pensemos en los más vulnerables y exijamos a las autoridades su protección:

Hemos de ser especialmente sensibles con la situación que sufren las personas y familias más vulnerables. En primer lugar, con las personas sin hogar que viven en nuestras calles. Pero también con muchas familias trabajadoras que no pueden hacer frente por sí solas a la climatización de sus viviendas (aire acondicionado, acristalamiento suplementario, aislantes térmicos…). Por ello es fundamental que las autoridades municipales asuman de verdad la adaptación al cambio climático de la ciudad, propiciando, por un lado, una red de refugios climáticos para la ciudadanía más vulnerable. Y, por otro, bajando la temperatura de la ciudad con algo tan sencillo como la plantación masiva de arbolado, la renaturalización y conservación de ecosistemas dentro de la ciudad, y el levantamiento del hormigón de las calles, que es el que provoca el aumento insufrible de la temperatura por las tardes. Estas actuaciones deberían ser prioritarias para las autoridades municipales, buscando los recursos necesarios para su ejecución pues, además, son mucho más baratas que determinadas obras faraónicas que traen más hormigón a la ciudad y solo benefician a las élites, en vez de redundar en la mejora de la vida de la vecindad.

Las personas de buena voluntad, creyentes o no, estamos llamadas a contribuir en la solución de los graves problemas consecuencia de la crisis ecosocial que vivimos a nivel planetario. Y a afrontarla en claves de justicia social y climática. Por muy compleja que sea, “todos podemos tener un papel modificando nuestra respuesta colectiva a la amenaza sin precedentes del cambio climático y de la degradación de nuestra casa común”, tal como nos animaba el papa Francisco desde su opción por la ecología integral. Protegernos del calor que nos mata es lo más urgente en estos momentos. Pero actuar en esta línea debe servirnos también para tomar conciencia de la urgente necesidad de que, como sociedad, abordemos de manera integral, con valentía y radicalidad, los cambios estructurales necesarios para mitigar los efectos de la crisis ecosocial, y para proponer soluciones de adaptación justas, que surjan de escuchar las necesidades de personas y comunidades.

Desde la Plataforma Ecosocial Laudato Si Málaga hemos preparado este cartel con recomendaciones sencillas para prevenir el golpe de calor, protegernos en casa, en la calle y en nuestros espacios comunitarios.

🙏 Te pedimos dos cosas:

📲 Compártelo con tu familia, amistades, grupos y parroquia.

❤️ Una llamada o una visita a una persona vulnerable pueden salvar una vida.

"El impacto del cambio climático perjudicará de modo creciente las vidas y las familias de muchas personas."  Papa Francisco.

Versión a alta calidad para imprimir y situar en un lugar visible: https://drive.google.com/drive/folders/12z7FLoWwH58mTXUEXCAlToV0m-_HByD5?usp=sharing